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24 de marzo. Nunca más

Hace 2 años

El 24 de marzo próximo se cumplierán 40 años del último y brutal golpe militar que asoló la Argentina.

Hoy, los argentinos transitamos la democracia y la asumimos como único e indiscutible sistema de convivencia y recordamos el 24 de marzo como un ejercicio de memoria. Mostrar es nuestro trabajo y nuestra aporte para que esta historia negra no se olvide y no se repita nunca más.

El 24 de marzo de 1976, las  Fuerzas Armadas Argentinas toman el gobierno de la Nación con un golpe de estado derrocando a la presidenta María Estela de Perón. El nuevo  Gobierno es asumido por una Junta formada por un representante de cada una de las fuerzas: General Jorge Rafael Videla, Almirante Emilio Massera y el Brigadier Orlado Agosti.

Los diarios nacionales anuncian el Golpe y una nueva suspensión del régimen democrático.  Cinco días después de tomar el poder, el  29 de marzo,  Jorge Rafael Videla jura como Presidente de la Nación.

La junta empezó lo que llamó el Proceso de Reorganización Nacional,  considerada «la dictadura más sangrienta de la historia argentina.

Miles de secuestros, miles de desaparecidos,  reuniones políticas  y libros prohibidos durante la dictadura, escuelas y universidades bajo el miedo, intelectuales perseguidos,  prensa censurada. La junta disolvió los partidos políticos, la Corte Suprema de Justicia. Prohibió el derecho a huelga e intervino los sindicatos. Los términos “desaparecidos” “enemigos de la nación” “chupados”  “subversivos”, “tortura”  formaron parte de su vocabulario.

Recordemos algunos hechos:

Bajo la dictadura de Videla se produjo el conflicto por el Canal de Beagle en el que Argentina estuvo a punto de ir a una guerra en contra de la Chile que tenía como Presidente al dictador Augusto Pinochet.

En 1977, un grupo de madres se reúne alrededor del obelisco de la Plaza de Mayo. Las Fuerzas Armadas las bautizaron “Las locas de la plaza” y las grandes autoridades episcopales se negaron a recibirlas durante años.

En 1978 aparece la revista Humor en Argentina. Sus ediciones se diferenciaban del resto de los medios ya que con un humor satírico se convirtieron en el medio más crítico hacia la dictadura. En un principio los militares no vieron en sus chistes un peligro, pero  con el tiempo se dieron cuenta y secuestraron varios números.

El 25 de junio de 1978, bajo el gobierno militar, Argentina se consagra campeón del mundo de fútbol.  En la final del torneo, el equipo subcampeón, Holanda, se negó a saludar a Videla porque en el exterior se sabía que con el mundial se buscaba atenuar las denuncias por violaciones a los derechos humanos,  muchas de ellas realizadas a pocos pasos del triunfo mundialista.

El 27 de abril de 1979, a pesar de la prohibición que regía sobre este tipo de medidas,el Proceso sufre su primera huelga de trabajadores.

Ese mismo año llega a la Argentina la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Las Fuerzas Armadas los reciben con una fuerte campaña publicitaria encabezada bajo el lema de “Los argentinos somos derechos y humanos”.Se entrevistan con personalidades de la política, la cultura nacional y miembros del gobierno. Paralelamente, reciben numerosas denuncias por violaciones a los derechos humanos realizadas por las familias de los desaparecidos y visitan los locales camufaldos de la ESMA, el centro clandestino de detención durante la dictadura.  Fue el más grande y activo de los centros,  por donde pasaron más de 5.000 detenidos desaparecidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

En 1980 las Abuelas de Plaza de Mayo hallan a sus dos primeras nietas de hijos desaparecidos y Adolfo Pérez Esquivel, quien había sido secuestrado y torturado por las Fuerzas de Seguridad, recibe  el premio Nobel de la Paz.

El 29 de marzo de 1981 el presidente Jorge Rafael Videla deja el cargo  y asume el general Roberto Viola que sólo se mantuvo en el cargo por poco menos de 9 meses y por razones de salud deja el mando al entonces Ministro del Interior Horacio Liendo. Pero que fue reemplazado por el   General Leopoldo Fortunato Galtieri en diciembre de ese año.
El 30 de marzo de 1982 una huelga masiva organizada por la CGT paraliza el país. El gobierno de Galtieri parecía desmoronarse frente  a la impopularidad de la dictadura.  Insólitamente el gobierno trata de distraer al pueblo otra vez, esta vez no con un mundial sino con una guerra.

El 02 de abril de 1982 los diarios anuncian que las Islas Malvinas han sido recuperadas.  La respuesta no tardó.  Al día siguiente, Margaret Thatcher anuncia el envío a las islas de una poderosa flota.  Murieron más de 1000 soldados entre los fallecidos en el campo y los que se suicidaron después de esta nefasta experiencia.

El 14 de junio  de 1982, el comandante Mario Benjamín Menéndez se rinde incondicionalmente en Puerto Stanley. El 25 de abril, Alfredo Astíz se había rendido en las Islas Georgias sin disparar ni un sólo tiro.   El 01 de julio, el general Leopoldo Galtieri es reemplazado por  Reynaldo Bignone.

La derrota en Malvinas había quebrado al gobierno militar y ya no tenía otra salida que abrir el camino hacia la  democracia. Bignone asume con dos misiones: la primera, dictar una vergonzosa autoamnistía; la segunda, llamar a elecciones.

 

 

 

 

 

 

El 17 de septiembre de 1982, con Reynaldo Bignone de presidente de Facto, el entonces presidente del Banco Central Domingo Cavallo transfiere al Estado las deudas en dólares de las empresas. Con la operación se verifican vaciamientos de bancos que crean empresas fantasmas para canalizar los fondos que reciben del público a través de supuestos préstamos. La deuda externa  al finalizar la dictadura se habría triplicado con respecto a marzo de 1976.

El 22 de septiembre de 1983, el general Bignone dicta la autoamnistía para las Fuerzas Armadas. Al mismo tiempo da por muertos a los desaparecidos y se somete al “Juicio de Dios”.   El 30 de octubre de ese año, después de siete años de dictadura militar, las urnas se vuelven a abrir para un nuevo sufragio electoral.

 

 

 

 

 

 

 

 

El vencedor fue el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsínquien asumiría el 10 de diciembre del mismo año y que entre sus primeras medidas decreta la realización de Juicios contra el ERP, Montoneros y las Juntas. Para muchos la medida fue y será  insuficiente.

Antes de finalizar el año 1983, se crearía la CONADEP, organismo encargado de recolectar e investigar las desapariciones y los secuestros cometidos por las Fuerzas Armadas, se anularía la ley de autoamnistía. La historia argentina continuó y continúa en democracia.

Fuente:  www.mdzol.com

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