La revista donde las revistas son la noticia

El mensaje está a la vista

Hace 5 meses

La sociedad ha tomado el frente de las remeras como un muro de Facebook donde se postean pensamientos propios y ajenos. Mensajes políticos y de otro tipo comunican ideas, estados de ánimo y sentimientos. Una tendencia que llegó para quedarse. 

Por Patricia Melgarejo

La escritora y académica norteamericana Alison Lurie asegura que la indumentaria habla por sí sola, es como un lenguaje de signos, pues sin necesidad de decir palabra, podemos tener una idea sobre el sexo de una persona, su edad, su clase social, su profesión, hasta sus deseos y su estado emocional puede verse reflejado en la forma de vestir. Pero parece que hoy eso ya no es suficiente para comunicar nuestras ideas y sentimientos, la sociedad y especialmente los jóvenes parecer querer algo más explícito: los mensajes escritos en las remeras han convertido a quien las porta en un manifiesto andante.

La política hizo su desembarco en el torso de muchas chicas y chicos en los 60 y 70, cuando el rostro del Che Guevara hizo furor. En realidad, se trataba más bien de una tendencia que frivolizaba un poco el verdadero mensaje del revolucionario, pero su belleza y halo romántico era un tema irresistible para los jóvenes. Fue también la época del Flower Power con el símbolo de paz o la amistad estampado en el corazón.

Desde hace casi una década, con timidez al principio y con fuerza en la actualidad, los textos de las “T-shirts” comenzaron a avanzar. Hoy definitivamente los mensajes están de moda, no solo en movilizaciones y piquetes. También en las pasarelas y círculos fashion. En la actualidad, las remeras son utilizadas para expresar todo tipo de opiniones: políticas, de moda, musicales, cinéfilas, literarias o lo que se nos ocurra. Sobre todo, porque tenemos la posibilidad de comprar una prenda lisa y hacer estampar nuestro propio pensamiento.

 

En la Argentina hubo marcas de moda pioneras que convirtieron la tendencia en un artículo para vender. Por ejemplo, A.Y. Not Dead que incluyó en sus remeras textos inspirados en pensamientos de personajes totalmente disímiles pero de espíritu rockero como los Redonditos de Ricota, así como también Jean Cocteau, David Lynch o Vladimir Nabokov. Pero desde la era Trump, la política llegó claramente a la indumentaria. El diseñador de Balenciaga, utilizó en su colección masculina de invierno frases de Bernie Sanders, demócrata que compitió con Hillary Clinton en las primarias, antes de enfrentarse a Trump. Y después del triunfo del empresario, las pasarelas se llenaron de mensajes como “Soy inmigrante” o “Derribemos paredes”.

El feminismo es la línea política apartidaria que más adhirió al recurso de los mensajes escritos en remeras. Dior fue quien levantó la batuta cuando presentó una T-shirt que decía “We should all be feminists” (Todos deberíamos ser feministas”). De este modo se aseguró liderar desde la Alta Costura su apoyo a la causa femenina. En nuestro país, son varias las marcas que se embanderan en este movimiento, aunque no lo toman con fines de lucro. Las responsables de Carmen Allen, Nous Etudions y Blackmamba por ejemplo, concurren a las marchas y participan del “Ni una menos” pero sin hacer uso comercial de su activismo.

Precisamente la frase que denomina al movimiento así como la consigna “Vivas nos queremos”, se imprimen en forma espontánea por parte de las adherentes o se vende en las calles. Las frases feministas son las más enarboladas en las remeras en todo el mundo, pero también hay otros mensajes humanistas.

Humor, remeras y política pueden ser también una buena combinación, sobre todo porque desdramatizan. Vaya un ejemplo con la estampación de una frase polémica que deslizó la expresidenta argentina y que trascendió en una escucha telefónica. Sus dichos demasiado coloquiales hacia un colaborador directo, lejos de convertirse en escándalo, terminaron en texto de remeras. “Soy yo, Cristina, p…” fabricada con algodón 100% es un éxito de ventas .

Hace un tiempo, una marca argentina decidió interpelar a la mismísima moda. “Muychino” en lugar de Moschino, o Parda en lugar de Prada, pueden ser chistes locales. Pero la broma trascendió cuando la remera estampada con “In Vogue we trust” llegó a Nueva York y a la redacción de la revista, que no dudó en publicarla, demostrando su sentido del humor. ¿No me creen? “Se los juro por Dior”.

Comentarios